El cuento de la lechera, en este caso de la tendera convertida a empresaria, es una historia de éxito, especialmente desde que la fábrica se trasladó a Bury, donde no se producía desde los años cincuenta. De esta forma la empresa de Debbie se ha convertido en la única que fabrica la famosa morcilla en el lugar que le da nombre. Y se le da bastante bien; en 2010 salieron de la Bury Black Pudding Company 38 toneladas de morcilla a la semana, que a unas 90 pence por pieza resultaron en 2,7 millones de libras (unos tres millones de euros) de facturación.
Pero... ¿de qué está hecha esta morcilla? Pues como todas, de sangre de cerdo, mezclada con tacos de grasa, avena y especias. Aquí va una colección de recetas si la idea de comerla en el desayuno no acaba de resultar convincente. Yo la uso en el potaje de garbanzos, aunque donde esté una buena morcilla ibérica, que se quite lo demás.